Madres araña: cuando el control sustituye al amor

Foto extraída de: http://www.guggenheim-bilbao.eus/la-coleccion/obras/mama

Mamá (Maman), es la escultura que la polifacética artista Louis Bourgeois realizó como homenaje a su madre, tejedora de profesión. A través de esta impresionante araña de casi 9 metros de altura situada en el museo Guggenheim de Bilbao, Bourgeois pone el acento en la polarización de roles maternos: la protección (cuidado) y la depredación (anulación). 

Si nos situamos debajo de la obra, podemos contemplar en el abdomen de la araña una bolsa llena de huevas que cuida y a su vez mantiene enjauladas entre sus extremidades. La artista (estudiosa de la corriente psicoanalítica) declaró a colación de su escultura, que su madre fue una sufridora nata, consentidora de las infidelidades de su marido, un padre ausente y frío, dedicado a su trabajo y demás «obligaciones».

Cuando una madre convierte el cuidado de sus vástagos en la plataforma exclusiva para su realización como mujer, puede traspasar los límites de la protección basada en el APEGO SEGURO (niños y niñas emocionalmente sanos, con capacidad de autonomía e independencia funcional y afectiva), para transitar por la vertiginosa cuerda de la sobreprotección, es decir, establecer un APEGO DISFUNCIONAL con sus criaturas, pilotado por sus propios MIEDOS, que intentará neutralizar (en vano) a través del ejercicio constante de CONTROL sobre ellos.

Es interesante especificar algunas de las coletillas más frecuentes que una madre utiliza para ejercer el control «castrador», aunque todo «en nombre del amor»:

  • «Lo más importante es que seas una buena persona». Aunque puede resultar chocante que asocie este mandamiento judeocristiano con el ejercicio del control materno, es crucial aclarar que las secuelas más resistentes de tratar en consulta llevan impreso este imperativo, haciendo a la persona que lo sufre profundamente vulnerable a las opiniones ajenas, al miedo a defraudar, al pánico a dejar de recibir amor, a la obsesión por recibir el beneplácito de su entorno y así un largo etcétera. Estos sentimientos responden a la cruel educación asentada en estar más pendiente de las necesidades ajenas que de las propias. Traducción: serias dificultades para construir un autoconcepto positivo y una autoestima robusta, independiente del criterio externo.
  • «Tu madre siempre estará para darlo todo por tí». Con el consiguiente sentimiento de deuda-culpa que se creará en la persona que recibirá (o no) esa ingente cantidad de apoyo y recursos de muy diversa índole (tiempo, dinero, atención, etc.). Traducción: mejor ir por el camino que me van marcando mis padres, ya que después de todo el esfuerzo que están haciendo por mi, no quiero defraudarles (la culpa es el sentimiento que más se utiliza para manipular a las personas, sobre todo a aquellas que tienen mucha facilidad para experimentarla). La culpa es el complemento perfecto de las personas educadas en el buenismo y en la importancia de complacer al prójimo.
  • «Quiero lo mejor para ti, cuando seas madre/padre lo sabrás». Es frecuente en las relaciones de apego disfuncional que los progenitores justifiquen sus conductas (imposiciones, mandatos, órdenes, etc.) con lo mucho que se preocupan o quieren a sus hijos, aún cuando no han tenido en consideración las verdaderas necesidades y emociones del menor. Traducción: responsabilizan al menor de las decisiones tomadas por ellos, de tal forma que siguen alimentando el vínculo rígido que los une, por lo que siempre estará «en deuda» con sus padres/madre.

Si la hija (a veces también ocurre con hijos únicos, o hijos criados entre mujeres) no quiere seguir los pasos de su madre, ya sea una «mujer tradicional» o justamente lo contrario, sentirá la urgencia de rebelarse contra el estereotipo materno, provocando el resquebrajamiento de la relación.

No desfallezcáis, darle voz a vuestra niña interior, ella tiene las respuestas que estáis buscando o quizá, ya habéis encontrado. Y para todo lo demás, LÍMITES, LÍMITES y más LÍMITES a las mamá araña, por vuestro bien, no tanto para el suyo… Porque solo desde este nuevo plano, la relación tendrá más posibilidades de convertirse en amorosa, aunque a veces implique distancia y silencio.

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